Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta historia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de mayo de 2016

TRAYECTORIA DEL CIBERBULLYING

Casi cuatro décadas es de que Olweus en 1970 comenzase a estudiar el maltrato entre iguales en el ámbito educativo. Desde entonces se han desarrollado diversidad de programas con el principal objetivo de  conseguir recudir o acabar con el mismo. 


Paralelamente, se han ido introduciendo cambios en la realidad del maltrato, de manera que las víctimas de bullying actualmente comparten circunstancias y situaciones similares a las que padecieron los sujetos de la muestra de Olweus aunque también presentan diferencias.

De esta forma, se abre paso a otras formas de agredir, dando lugar a nuevas modalidades o especificaciones del bullying, con nombre e identidad propia como es el cyberbullying o ciberacoso.












domingo, 8 de mayo de 2016

EL PRIMER CASO DE CIBERBULLYNG


Fue el caso del Star Wars Kid: un chico de 14 años, Ghyslain Raza, que fue grabado como si estuviera peleando en la propia película. Sus compañeros robaron el vídeo y lo distribuyeron vía p2p (no había YouTube entonces). El vídeo fue descargado, se calcula, mil millones de veces. Y sigue siendo todavía objeto de mofa editándose hasta la saciedad.

Diez años después este chico se atreve a hablar. Ahora es abogado pero en su día tuvo que cambiar de colegio varias veces y sufrió un intenso acoso. Me ha llamado sobre todo la atención que dijera que la gente le animaba a suicidarse.
Todos podemos recordar lo frágiles e inseguros que nos hemos sentido en la adolescencia. Incluso los chicos que iban de duros tenían estos problemas. Y sí, ya sé que se dice que los niños son crueles, que no conocen las consecuencias de sus actos, pero han convertido el pasado de este chico en algo de lo que jamás se podrá separar. Aunque eso sí, consiguió sobrevivir (no todos los acosados pueden decir lo mismo).

sábado, 7 de mayo de 2016

REACTIVACIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

Así recuerda Carmen González el momento en que descubrió que su hijo Diego, de 11 años, acababa de tirarse por la ventana desde el quinto piso del hogar familiar. "Me metí en la habitación, no le vi y le busqué como loca por toda la casa y vi, en el fondo de la cocina, la mampara abierta, me acerqué y... Con la oscuridad vi su sombra, en el suelo". En el alféizar de la ventana había un mensaje: «Mirad en Lucho». En la habitación, Lucho guardaba un cuaderno, y así contaba Diego, con una aparente madurez desde luego impropia de sus 11 años, las razones que le llevaron al suicidio: 
«Papá, mamá... espero que algún día podáis odiarme un poquito menos. Yo no aguanto ir al colegio y no hay otra manera para no ir», dejó escrito a sus padres.
A continuación se despide de cada uno de sus seres queridos: «Papá, tú me has enseñado a ser buena persona y a cumplir las promesas (...). Mamá, tú me has cuidado muchísimo y me has llevado a muchos sitios (...). Tata, tú has aguantado muchas cosas por mí y por papá (...). Abuelo, tú siempre has sido muy generoso conmigo y te has preocupado por mí...